
NOTA: La NFPA en la versión 2026 -10, no incluye clase L, los fuegos de litio los mantuvo en clase D. ISO y NFPA usan filosofías de clasificación distintas, y por eso no necesariamente evolucionan al mismo tiempo ni en la misma dirección. Aunque ambas hablan de incendios, su propósito es diferente:
- ISO 3941 es una norma general de clasificación internacional del fuego.
- NFPA 10 es una norma específica sobre extintores portátiles.
¿QUÉ ES ESTE DOCUMENTO?
El documento corresponde a la ISO 3941:2026 – Clasificación de Tipos de Fuego, una actualización internacional que reemplaza la versión del año 2007.Presenta una revisión completa de las clases de fuego tradicionales y agrega nuevas categorías acordes a los riesgos actuales.
El texto explica los cambios conceptuales, técnicos y operativos en la clasificación de incendios.
Incluye fundamentos, ejemplos de combustibles y comparativas entre la versión antigua y la nueva.
Su foco principal es adaptar la clasificación del fuego a materiales, tecnologías y sistemas modernos.

IMPORTANCIA PARA PREVENCIONISTAS DE RIESGOS
la actualización normativa de 2026 no es solo un cambio de etiquetas; es una redefinición de la responsabilidad civil y penal en el ejercicio de sus funciones.
Aquí te detallo por qué conocer esta nueva clasificación es vital para tu labor profesional:
- Actualización de la Matriz de Riesgos
Ya no puedes evaluar un centro de trabajo bajo los parámetros de hace cinco años.
- Identificación de Peligros: La presencia de patinetes eléctricos, estaciones de carga o almacenamiento de baterías de litio requiere que la Clase L figure en tu matriz IPER (Identificación de Peligros y Evaluación de Riesgos).
- Severidad: Un incendio de Clase L tiene una tasa de liberación de calor mucho más rápida que uno de Clase A, lo que altera el cálculo de la magnitud del riesgo.
- Selección Técnica del Equipamiento
Como prevencionista, eres el responsable de validar las compras de equipos de emergencia.
- Eficacia de Extinción: Instalar un extintor de PQS (Polvo Químico Seco) tradicional en un área con riesgo de Clase L es técnicamente negligente, ya que no detiene el embalamiento térmico.
- Agentes Encapsuladores: Debes prescribir nuevas tecnologías como los agentes encapsuladores acuosos (F-500) o mantas ignífugas de alta temperatura para vehículos eléctricos.
- Diseño de los Planes de Autoprotección (PAU)
La nueva clasificación obliga a rediseñar las estrategias de evacuación y confinamiento.
- Tiempos de Evacuación: Los gases tóxicos de las nuevas aleaciones (Clase D) y baterías (Clase L) reducen drásticamente el tiempo de supervivencia en ambientes cerrados.
- Zonas de Confinamiento: Debes definir áreas específicas para el aislamiento de equipos dañados que presenten riesgo de reignición.
- Responsabilidad Legal y Cumplimiento Normativo
En caso de un siniestro, la autoridad laboral y las aseguradoras revisarán si el plan de prevención estaba alineado con la normativa vigente de 2026.
- Negligencia Profesional: No haber previsto la protección para Clase L en un edificio moderno podría interpretarse como una falta de diligencia profesional.
- Certificaciones: Asegura que las brigadas de emergencia tengan certificaciones actualizadas que incluyan el manejo de estos nuevos escenarios.
- Liderazgo en la Cultura Preventiva
Tu rol es educar a la organización sobre los riesgos «invisibles».
- Capacitación de Brigadas: Enseñar a los brigadistas que un fuego de hidrógeno (Clase C) puede no verse o que un fuego de Clase L no se apaga simplemente con agua a chorro, salva vidas.
- Comunicación: Traducir estos tecnicismos en instrucciones claras para el personal operativo.

- 8 PUNTOS IMPORTANTES
- Evolución normativa de 2007 a 2026
La versión 2007 clasificaba el fuego principalmente según el estado físico del combustible. El documento señala que este enfoque quedó limitado frente a la aparición de nuevos materiales y sistemas energéticos. La versión 2026 responde a estas carencias con definiciones más precisas y un enfoque térmico del comportamiento del combustible.
- Clase A: sólidos con nuevos desafíos
Siguen siendo fuegos de materiales orgánicos (madera, papel, tejidos), pero el desafío actual son los polímeros compuestos y materiales reciclados.
- El problema: Estos materiales arden a temperaturas mucho más altas que la madera tradicional y generan humos altamente tóxicos (cianuros).
- Enfoque 2026: Se priorizan agentes humectantes que penetran profundamente en las fibras densas de los nuevos materiales de construcción sostenible.
- Clase B: líquidos inflamables actualizados
Esta categoría ahora incluye una distinción crítica entre hidrocarburos puros y biocombustibles o combustibles sintéticos (e-fuels).
- Actualización: Muchos de estos nuevos líquidos son polares o tienen componentes que degradan las espumas contra incendios convencionales.
- Solución: Uso obligatorio de espumas de alta resistencia al alcohol (AR-AFFF) de última generación, libres de flúor (PFAS-free).
- Clase C: gases inflamables y corte de flujo
Incluye gases como butano, propano e hidrógeno. El cambio fundamental aquí es la irrupción del Hidrógeno Verde ($H_2$).
- Riesgo: El hidrógeno es extremadamente volátil y su llama puede ser invisible a plena luz del día.
- Protocolo: La regla de oro se mantiene y refuerza: No se debe extinguir la llama sin haber cortado antes el flujo de gas, para evitar una acumulación explosiva que cause una deflagración masiva.
- Clase D: ampliación por nuevas aleaciones
Ya no solo hablamos de Magnesio o Sodio. La industria aeroespacial y automotriz utiliza nuevas aleaciones de Litio-Aluminio y Titanio en polvo.
- Gestión: Estos fuegos no admiten agua (reacción violenta). Se requieren polvos específicos que crean una costra aislante para sofocar el metal sin permitir que el calor se transfiera.
- Clase F: aceites de alto rendimiento
Los aceites vegetales actuales en cocinas industriales tienen puntos de autoignición más elevados debido a procesos de refinado modernos.
- Mecanismo: Se utilizan agentes basados en acetato de potasio que generan la saponificación (convierten el aceite en una capa de jabón incombustible).
- Creación de la nueva Clase L
Esta es la actualización más importante de la década. Debido a la movilidad eléctrica, los incendios de baterías de iones de litio han sido segregados en su propia categoría.
Características del riesgo en Clase L:
- Embalamiento Térmico (Thermal Runaway): Una vez que una celda falla, genera su propio oxígeno y calor, contagiando a las celdas vecinas en una reacción en cadena.
- Reinición: Una batería puede parecer extinguida y volver a arder horas o días después.
- Toxicidad: Liberación de ácido fluorhídrico y otros gases letales.
- Responsabilidad profesional y planes de autoprotección
Los técnicos de prevención ahora deben incluir obligatoriamente el Riesgo Clase L en sus Planes de Autoprotección (PAU). Ya no basta con tener extintores de CO2; si hay cargadores de vehículos eléctricos, la dotación debe ser específica para esa amenaza.
Formación, certificación e impacto operativo
Formación Híbrida: Los equipos de primera intervención deben entrenar con simuladores de realidad virtual para aprender a identificar el color de la llama y el humo de las baterías. - Impacto Operativo: El uso de mantas ignífugas de alta temperatura se ha convertido en el estándar operativo para confinar incendios en aparcamientos y zonas de carga antes de que el fuego se propague.
Muy interesante no conocía la nueva norma